martes, 29 de mayo de 2007

El Violín




SEQUÍA
Suda el hombre sin tregua bajo el rayo del sol
Tierra no cederá ante su fútil esfuerzo
Y parvadas de cuervos burlones graznan con cierta malicia
Acechando desde aquel extinto cable de luz

Ella desgrana mazorcas sobre un petate raído
Y derrumbada su fe por la cosecha frustrada
Tierna acaricia a su niño dormido y con lágrimas rotas
Va aborreciendo en silencio este boicot del destino


La justicia social no tiene que ver con la posición política o por quien haya votado en las pasadas elecciones presidenciales.
No hay duda de que en mi país persiste una desigualdad social tan profunda que duele, y la mayoría está conciente de ello, aunque en realidad prefieran no hablar del tema.
Sin embargo, no está de más que, de vez en cuando, alguien lance un mensaje para tratar de abrir los ojos a los que descreen de lo que sucede en otras esquinas de esta nación.
Una cosa es que las personas decidan, por la razón que sea, ignorar las tragedias que suceden a diario, cerca o lejos de ellas. Pero otra muy distinta es tratar de reducir la situación a un conflicto ajeno que afecta a otros.
Uno de los postulados de la Revolución Individual es que las acciones (u omisiones) que realiza cada uno, alcanzan a todos los demás, aunque creamos que son independientes.
El Violín es, sin ninguna duda, la mejor película mexicana en muchos años. Es cuestión de gustos, pero creo que desde Amores Perros (en otra línea, claro) no se ha producido una mejor.
Es buena tanto en el mensaje como en la cuestión cinematográfica (de la que yo sé poco menos que nada), pero, sobre todo, es una cinta que te mueve. Eso es lo más importante.
Lo penoso es que al final de la función, me tocó escuchar un comentario desacreditando todo lo que se había visto en la pantalla, como si eso fuera una situación ficticia imposible de suceder en este país, en esta región, o en este mundo.
Claro, siempre se debe analizar desde qué posición se hace el análisis. Como aquellos que no gustan de las "películas de denuncia" porque al cine "hay que ir a divertirse" y a "olvidar los problemas".
Posición que no choca con la teoría de la Revolución Individual. De hecho, la fortalece.
Si lo dicho no te convence para ver la película, tendré que usar métodos más baratos para recomendarla: EL Violín fue premiada en la edición del año pasado en Cannes y exhibida comercialmente e distintos países europeos.

2 comentarios:

dijo...

justo la semana pasada me la recomendaron. sí, sí!: hay que ir a verla

Midori dijo...

Jajaja, buena recomendación final!!

Por cierto, La revolución invidual ha sido nominada para un jueguín entre bloggers que se llama MEME, checa mi blog y verás a k me refiero. Bss y continúa escribiendo revolucionariamente!!